Estados Unidos llevó a cabo este sábado una operación militar en Venezuela que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, según confirmó el propio presidente estadounidense, Donald Trump.
La acción, que incluyó ataques aéreos y el despliegue de fuerzas especiales, fue anunciada por Trump en redes sociales y medios de comunicación internacionales. El mandatario venezolano y su esposa fueron detenidos y trasladados fuera del país, presuntamente a bordo del buque de guerra estadounidense USS Iwo Jima, con destino a Nueva York, donde enfrentarían cargos.
Motivos y antecedentes
Según la administración estadounidense, Maduro estaba bajo acusaciones de narcotráfico y vínculos con organizaciones criminales de tráfico de drogas, delitos por los cuales fue indiciado en tribunales de EE. UU. desde años atrás.
La operación representa una escalada inusual en la política exterior estadounidense, basada en la presión militar y sanciones económicas que se han intensificado en los últimos meses contra el gobierno venezolano.
Desarrollo de la acción
- La captura fue realizada por fuerzas especiales del Ejército de EE. UU., entre ellas la Delta Force, en una operación coordinada en Caracas y otras zonas estratégicas.
- La infraestructura petrolera principal de Venezuela, incluida la estatal PDVSA, no habría sufrido daños mayores, aunque instalaciones como el puerto de La Guaira sí registraron afectaciones colaterales.
Reacciones internacionales
La actuación estadounidense ha sido fuertemente criticada por diversos gobiernos y organismos multilaterales: el Secretario General de la ONU, António Guterres, calificó la acción como un “precedente peligroso” y llamó a respetar la soberanía y el derecho internacional. Reuters
Países como Rusia, Irán y Cuba repudian la operación como una violación de la integridad territorial venezolana, mientras que algunos líderes regionales han pedido una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU.
Situación en Venezuela
El gobierno venezolano declaró estado de emergencia, denunciando la incursión como una “agresión militar” y llamó a la población a movilizarse, aunque la cadena de mando real tras la detención de Maduro permanece incierta.
La captura de Nicolás Maduro marca un punto de inflexión histórico en la crisis política venezolana, con potenciales repercusiones en la región, incluyendo aspectos diplomáticos, migratorios y económicos que impactan también a México y América Latina.





