La líder opositora venezolana María Corina Machado difundió este viernes un mensaje en el que afirmó que Venezuela atraviesa un momento “decisivo” rumbo a lo que calificó como “la hora de la libertad”, en medio de una nueva escalada de tensión política en ese país sudamericano.
En un comunicado fechado el 3 de enero de 2026 y divulgado a través de redes sociales, Machado aseguró que el presidente venezolano Nicolás Maduro enfrenta desde hoy procesos ante la justicia internacional por presuntos crímenes cometidos contra ciudadanos venezolanos y de otras naciones. En el texto, la dirigente opositora sostiene que, tras el rechazo del gobierno venezolano a una salida negociada, Estados Unidos habría decidido intervenir para “hacer valer la ley”, aunque hasta el momento no existen confirmaciones oficiales por parte de autoridades estadounidenses u organismos internacionales.
Machado llamó a restablecer lo que denominó la soberanía popular y nacional, y prometió acciones como la liberación de presos políticos, el retorno de migrantes y la reconstrucción institucional del país.
Uno de los puntos más relevantes del mensaje es el reconocimiento de Edmundo González Urrutia como “legítimo Presidente de Venezuela”, a quien exhorta a asumir de inmediato el mandato constitucional y a ser reconocido como Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional, lo que representa un desafío directo al actual gobierno encabezado por Maduro.
La líder opositora también convocó a los ciudadanos venezolanos a mantenerse organizados y movilizados, tanto dentro del país como en el extranjero. A la diáspora —incluidos miles de venezolanos residentes en México— les pidió activar gestiones ante gobiernos y sociedad civil para respaldar lo que describió como una “transición democrática”.
El comunicado concluye con un llamado a la unidad nacional y la consigna:
“¡Venezuela será libre!”
Hasta el cierre de esta edición, el gobierno de Nicolás Maduro no ha emitido una respuesta oficial, mientras que la comunidad internacional observa con cautela las declaraciones, en un contexto de crisis política prolongada, migración masiva y tensiones diplomáticas en la región.
Para México, país que ha mantenido una política de no intervención pero que ha recibido a decenas de miles de migrantes venezolanos en los últimos años, el desarrollo de estos acontecimientos podría tener implicaciones humanitarias y diplomáticas relevantes.





